Se denuncia ante la comunidad internacional las medidas coercitivas y antidemocráticas que el gobierno de Evo Morales pretende aplicar contra el pueblo de Santa Cruz de la Sierra y sus dirigentes cívicos y de instituciones locales y regionales.

Se ha constatado que la ciudad de Santa Cruz de la Sierra estaría sitiada por campesinos
traídos  por el gobierno para marchar hacia  la ciudad entre el 5 y el 7 de agosto próximo bajo el justificativo de participar en la parada militar del 7 de agosto, día de las Fuerzas Armadas.

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Los más de 2.000 indígenas y campesinos que serán trasladados a Santa Cruz al desfile de parada militar el 7 de Agosto le costará al Gobierno cerca de un millón de  dólares. Fuentes cercanas al Gobierno informaron que se tiene previsto pagar 100 dólares por persona a los indígenas y campesinos que se trasladen a Santa Cruz .

Los gastos que implica está movilización estarían solventados por las organizaciones no gubernamentales: SEGI, ALAS, Caritas, SOL, DIGCA y  BIBOSI, entre otras.

Se denuncia el plan macabro del gobierno de Evo Morales de querer utilizar el  próximo 6 de  agosto, día de la patria, aniversario de la independencia de Bolivia, para tomarse por la fuerza a la ciudad de Santa Cruz y por ende detener a sus dirigentes cívicos y  de instituciones locales y regionales.

Este plan incluye  una víctima fatal, que ellos mismos ejecutarían, (un muerto) para desatar la “justificada” persecución, detención, toma de instituciones y por ende desataría la confrontación entre civiles cruceños y  los campesinos armados que  el gobierno tiene  ya entrenados para tal objetivo. Se tiene información que el gobierno ya habría introducido 1500 armas para tal efecto.

El 7 de agosto, el gobierno de Evo Morales pretende celebrar el día de las Fuerzas Armadas, en Santa Cruz de la Sierra, con una parada militar, a la que asistirían…. indígenas traídos de otras partes del país y entrenados militarmente para una confrontación.

Se denuncia este plan gubernamental como una provocación a la ciudadanía de Santa Cruz que está compuesta por mestizos, blancos e indígenas regionales y nacionales también.

Provocación que tendría un desenlace violento, sangriento que llevaría a una guerra civil por su odio racial hacia el pueblo cruceño, que es un pueblo próspero, trabajador y pacífico. Pueblo además que ha acogido a lo largo de estos años a migrantes provenientes de todas partes de Bolivia para darles fuentes de trabajo y posibilidades de de superación sin discriminación alguna.

El directorio del Comité pro Santa Cruz, decidió convocar a la Asamblea de la Cruceñidad, -la máxima instancia de decisión- para el 2 de agosto a fin tomar una posición respecto al desfile militar-indígena previsto para el 7 de agosto en el aeropuerto El Trompillo, mientras que el Gobierno realiza todo el operativo de traslado de los 36 pueblos indígenas que llegarán a Santa Cruz.
La parada militar es una actividad castrense, y por lo tanto, los 16 grupos entre fabriles, empresarios, profesionales, jóvenes, que forman parte del directorio cívico,  coinciden en considerar esta marcha militar-campesina como  una provocación a Santa Cruz.
Se tiene la información de  que llegarían a Santa Cruz  5 batallones entre los cuales figuran: 1ra división  del Ejército  Batallón,  La Paz, Resistencia Tarapacá, La Paz ; Regimiento Ingavi,  La Paz, Regimiento Colorados de Bolivia  Liceo  Militar ; Colegio Militar Ejército La Paz. y 2.000 indígenas que serían trasladados por las unidades militares desde sus lugares de origen

Dirigentes e instituciones locales y regionales consideran que es un acto de provocación en el que el Gobierno quiere mostrar toda su fuerza en un pacto indígena-militar parecido al del ex presidente  Barrientos, que fue campesino militar.

El presidente de la Unión Juvenil Cruceñista, Wilberto Zurita, dijo que esa institución se ha declarado en emergencia y ha convocado a todas sus filiales de las provincias porque consideran la llegada de los indígenas como una provocación.
“Esta vez no va a ocurrir como en el ‘50 donde los campesinos de Ucureña masacraron Santa Cruz, esta vez estaremos preparados y vamos a ganar”, dijo el dirigente, recordando la muerte de varios jóvenes durante la represión del gobierno nacional cuando la región exigía las regalías del 11%.
Hace muchos años los cruceños juraron que nunca más volvería a suceder que le quiten la paz, los humillen, violen a sus mujeres y castren la honra del pueblo más trabajador de Bolivia.
En Santa Cruz aún está fresca en la memoria colectiva la barbarie cometida por campesinos ucureños que alentados por un movimiento social (similar al que hoy lleva adelante el MAS) y alcahueteados por operadores políticos locales permitieron que se cometan abusos a los que fueron sometidos nuestros padres y abuelos.

10.000 milicianos de Ucureña Catavi, Huanuni y Siglo XX, todos ellos amaestrados para odiar a los blancos y mestizos con 1a intención aviesa de lanzarlos a la lucha de clases, 3000 soldados al mando de militares al servicio incondicional de sus amos, éstos deshonraron el sagrado uniforme de las FF.A.A.

En menos de 48 horas las tropas mercenarias hacían su ingreso a la ciudad de Santa Cruz con paso de vencedores, ametrallando y lanzando cachorros de dinamita sembraron el terror en los pacíficos habitantes, y con insultos soeces vejaron a la mujer cruceña, ¡QUE VALIENTES ERAN LOS MALVADOS!.

Mientras tanto en la propiedad “La Montenegrina”, 150 hienas humanas se preparaban para darse festín con sangre cruceña, tenían órdenes de no dejar ni un sólo falangista vivo y partieron rumbo a Terebinto, sembrando desolación por donde pasaban, en la madrugada del 19 de Mayo; Estaban cerca de la Miel se detuvieron un momento para deliberar, lo que permitió a un sobrino de Doña Sofía Solíz llamado Juan; alertar a su tía y ésta dio la voz de alarma a los falangistas que dormían en su casa, ellos se internaron en el monte, llegaron los milicianos en número aproximado de 50, allanaron la casa y a sus moradores todos menores de 13 años con excepción de Doña Sofía; los sacaron afuera y empezó la requisa, no dejaron un sólo rincón sin trabuscar, al no encontrar lo que querían se ensañaron con los muchachos, los mayores habían madrugado, trabajaban en sus Chacos, estaban lejos, mientras esto sucedía en “La Miel”, el grupo más numeroso llegaba al “Potrero del Naranjal”, sorprendiendo a los falangistas aseándose, los ametrallaron y los remataron a machetazos, el primero en morir fue Romer Mercado; por defender a su anciano padre, a Felipe Castro; lo sacaron de la casa a culatazos y patadas lo torturaron salvajemente y lo ultimaron con una ráfaga de metralla. José Cuéllar; intenta la fuga pero una hiena le detiene el paso de un machetazo al estómago, otro ucureño salta puñal en mano y le corta los intestinos y se los enrolla en el cuello ultimándolo a patadas, el turno le tocó a Miguel Callaú; muchacho de apenas 16 años lo torturan a bayonetazos, destrozándole una pierna, después lo remataron con una ráfaga de pistan dejándolo por muerto, Pablo Castro; con más suerte que su malogrado hermano, logró escapar tras los primeros disparos internándose en el monte, los milicianos se dan un respiro y miran con odio a sus tres prisioneros, se dedican a robar las pertenencias de la familia Mercado; lo que no pueden llevar lo queman dejando muerte y desolación a sus espaldas, emprenden el retorno llevando tres prisioneros en un vía crucis de varios kilómetros hasta llegar a 1a Poza de las Liras y allí comienza otra carnicería con Gabriel Candia; lo torturan ante la algarabía de las hienas, le cortan la lengua, le sacan un ojo y ríen a carcajadas, le cortan los genitales y se los introducen en la boca, después con una ráfaga de metralla terminan con su existencia, se dan la vuelta, para proseguir a dar tormento a otro prisionero pero quedan perplejos, sus víctimas han desaparecido, son cinco los prófugos en la zona, los dos heridos de gravedad de las Liras son socorridos por 1a Familia Solíz; los ocultan y les curan las heridas, los milicianos furiosos patrullan la zona y tienden un cerco a la propiedad de los Solíz por más de 20 días; solo Dios sabe de los tres prófugos semidesnudos que vagan en el monte soportando el sur, el chilchi y el hambre “LA PESADILLA TERMINO”.

El anuncio de la parada militar-indígena este 7 de agosto, agitó el avispero de las organizaciones indígenas que se encuentran alineadas con el gobierno y con el Comité pro Santa Cruz.
El ejecutivo de la Central de Organizaciones de Naciones Indígenas (Conniob), Víctor Hugo Velasco, encabezó una visita a la Tercera Brigada Aérea y la Octava División de Ejército con la finalidad de tener mayor información e incorporarse al programa. Sin embargo, no fueron recibidos.
“Nos sentimos discriminados, creo que los indígenas de tierras bajas no existen para el Presidente”, dijo Fernando Chiqueno del pueblo ayoreo.
De igual manera, José Urañavi, del pueblo Guarayo, dijo que esto es una provocación Creo que el Gobierno quiere justificar con algo, tal vez con un posible enfrentamiento el fracaso de la Asamblea Constituyente y por eso organiza esta marcha”, dijo Amalio Siyé del pueblo Chiquitano.
Asimismo, Carmelo Justiniano, del pueblo guaraní, dijo que la parada militar indígena puede tener otro sentido que no sea precisamente la de la unidad.
*Si bien en Bolivia existen 36 pueblos indígenas  y los más numerosos son los habitantes quechuas y aimaras, en la parte occidental del país, también existen los  chiquitanos con 112.218, guaraníes 81.011 y moxeños 43.638.  Así mismo  están los movima con 6.183, guarayos 8.010, chimanes 4.991, takanas 3.580, reyesano 2.741, leco 2.413, itonama 1.492 y yuracaré 1.899; weenhayek 1.022, Uru-chipaya 1.210, ayoreos 880 cavineño 852, mosetén 810, baure 495, ese ejja chama 409, cayubaba 328, chacobo 255, canichare, 213, joaquiniano 169 y siriono 134, en su mayoría de tierras bajas.